Dia 1/10 Santa Teresa del Niño Jesús (virgen, blanco)
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Antífona de Entrada
El Señor fijó su mirada en ella, la instruyó y la cuidó como a las niñas de sus
ojos.
Circumdúxit eam Dóminus
et dócuit; et custodívit quasi pupíllam óculi sui. Sicut áquila expándit
alas suas, et assúmpsit eam, atque portávit in húmeris suis. Dóminus solus dux
eius fuit.
Oremos:
Dios y Padre nuestro, que tienes abiertas las puertas de tu Reino para los
humildes y sencillos de corazón, ayúdanos a llegar a ti, a ejemplo de santa
Teresa del Niño Jesús, por el camino de la fidelidad en las cosas pequeñas y el
cumplimiento de los deberes diarios.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Yo haré correr la paz sobre ella como un río
Lectura del libro del profeta Isaías
66, 10-14
A légrense con Jerusalén, gocen con ella
todos los que la aman, alégrense de su alegría todos los que por ella llevaron
luto, para que se alimenten de sus pechos, se llenen de sus consuelos y se
deleiten con la abundancia de su gloria. Porque dice el Señor:
"Yo haré correr la paz sobre ella como un río y la gloria de las naciones
como un torrente desbordado. Como niños serán llevados en el regazo y
acariciados sobre sus rodillas; como un hijo a quien su madre consuela, así los
consolaré yo. En Jerusalén serán ustedes consolados".
Al ver esto se alegrará su corazón y sus huesos florecerán como un prado. Y los
siervos del Señor conocerán su poder.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 130
Dame, Señor, la paz junto a ti.
Señor, mi corazón no es ambicioso ni mis
ojos, soberbios; grandezas que superan mis alcances ni de lejos pretendo.
Dame, Señor, la paz junto a ti.
Estoy, Señor, por lo contrario,
tranquilo y en silencio, como niño recién alimentado, en los brazos maternos.
Dame, Señor, la paz junto a ti.
Que igual en el Señor esperen, los hijos
de Israel, ahora y siempre.
Dame, Señor, la paz junto a ti.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y la tierra, porque has revelado los
misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.
Si no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos
Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
18, 1-5
Gloria a ti, Señor.
En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a
Jesús y le preguntaron:
"¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?"
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo:
"Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños,
no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como
este niño, ése es
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que
vamos a ofrecerte en esta festividad de santa Teresa del Niño Jesús, y
concédenos que también nuestra vida sea agradable a tus ojos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La vida consagrada a Dios es un signo Del Reino de los cielos
En verdad es justo y necesario que te alaben,
Señor, tus criaturas del cielo y de la tierra.
Porque al celebrar a los santos que por amor al Reino de los cielos se
consagraron a Cristo,
reconocemos tu Providencia admirable, que no cesa de llamar al hombre a la
santidad primera,
para hacerlo participar ya desde ahora de la vida que gozará en el cielo, por
Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
[Misa]
A menos que cambien y se hagan tan
sencillos como niños, no entrarán al Reino de los cielos, dice el Señor.
Dícit Dóminus: Nisi
convérsi fuéritis, et efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum caelórum.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Señor, que esta sagrada comunión encienda en nosotros aquel amor que inspiró a
santa Teresa del Niño Jesús el deseo de ofrecerte su vida por la salvación de
todos los hombres.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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